Más de 600 participantes son la muestra de que las comunidades trabajan silenciosamente para promover un ambiente sano, expresarse a través del arte y sensibilizarse mediante el periodismo y la comunicación.
Hay muchas formas de vivir y admirar la pluriculturalidad y la biodiversidad de La Guajira.
Ambientarte 2.0 es una de ellas. Es una estrategia que promueve la educación ambiental a través de las expresiones artísticas y los procesos de comunicación.
En su esencia está el objetivo de dejar reflexiones, memorias y exaltación a quienes desde diversas áreas trabajan por la protección del planeta.
La Corporación Preservar surgió hace varios años con ese propósito. Y, hoy, en 2026, logró realizar la segunda versión de Ambientarte, con resultados contundentes en la proyección de La Guajira.
En alianza con Corpoguajira (la autoridad ambiental), el Fondo Mixto Sierra Nevada de Santa Marta y el Fondo Mixto para las Artes y la Cultura de La Guajira, esta actividad llegó a cada rincón del departamento.
“El objetivo central de este proceso es generar espacios de reflexión y diálogo con nuestros ecosistemas, a partir de procesos culturales y comunicativos”, destaca Carlos Lizarazo, director de Preservar.
En una región en la que las comunidades se invisibilizan y donde los procesos formativos suelen ser incipientes y transitorios, es plausible que se exalte el día a día de quienes convierten su trabajo en un aporte a la sociedad.
“Me llena de satisfacción la participación de 672 personas, a través de diferentes artes y culturas, lo cual valoramos por que este es un mecanismo eficaz hacia lo que debe ser una Guajira sostenible”, señaló Samuel Lanao Robles, director de Corpoguajira.
Una convocatoria rica, como nuestro territorio
Ambientarte no surgió para premiar elementos elaborados para un premio en específico.
Surgió y cumple el cometido de reunir en sus convocatorias, productos, expresiones y procesos que permanecen escondidos, en el anonimato de las comunidades apartadas de nuestra guajira.
Con tres categorías y 22 subcategorías, la convocatoria 2026 de Ambientarte, no solo fue más ambiciosa, sino también más participativa, otorgando equidad de espacios para creadores de todas las edades, comunidades étnicas y expresiones artísticas.
Las tres grandes categorías se dividieron por edades, para jóvenes, adultos y adultos mayores y en cada una de ellas, se generó una oportunidad para la representatividad de las áreas artísticas como literatura, danza, teatro, muralismo; así como para sectores como el periodismo, la fotografía y la creación audiovisual.
Desde Uribia, en el extremo norte del departamento, hasta La Jagua del Pilar, en el sur, se recibieron trabajos que contaron con la evaluación de un excelso jurado conformado por figuras representativas de cada sector a nivel nacional.
Una gama de categorías para la inclusión y la diversidad
Al final, hubo premios para 12 categorías, entre las que se destacan: Innovación artesanal con elementos reutilizados, en la que se premió la creatividad con la que se elaboran artesanías.
La naturaleza cuenta, que se destacó la creación literaria y la preservación de los saberes ambientales, culturales y ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades del territorio.
Defensores del ambiente, fue la categoría en la que se hizo un gran reconocimiento a aquellos adultos mayores que dedicaron su vida a la protección de un entorno específico.
La Excelencia ambiental, reconoció igualmente el trabajo de empresas y personas naturales, que asumieron un compromiso sostenido con la preservación medioambiental.
A estas categorías, se les suma, danza, teatro, literatura, video, periodismo, fotografía, canción inédita, artes plásticas y muralismo.
La premiación fue una gran gala, pensada como un homenaje a tantos creadores y promotores de un planeta habitable, que, como hormiguitas arrieras ponen cada grano para generar condiciones de vida para muchas generaciones.
La convocatoria de Ambientarte ha sido un claro ejemplo del valor de la unidad.
La alianza entre organizaciones públicas y las iniciativas de la sociedad civil, permiten que cada dos años, pobladores de las zonas urbanas, étnicas y rurales del departamento, se unan alrededor de un gran objetivo: visibilizar las acciones cotidianas que hacen de La Guajira un departamento rico, biodiverso y de grandes seres humanos.

