La incorporación de 71 usos de medicamentos a la lista UNIRS fortalece el acceso a tratamientos respaldados por evidencia científica y hace más ágiles los procesos de evaluación de nuevos usos de medicamentos.
Niños, niñas y adolescentes con cáncer en Colombia tendrán mayores oportunidades de acceder a tratamientos respaldados por evidencia científica, gracias a la incorporación de 71 Usos No Incluidos en el Registro Sanitario (UNIRS) para medicamentos utilizados en el manejo del cáncer infantil.
Este avance, liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social en articulación con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), el Instituto Nacional de Cancerología (INC) y la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (ACHOP), fortalece el acceso a alternativas terapéuticas respaldadas por evidencia científica, cuyos usos específicos en población pediátrica aún no estaban incorporados al registro sanitario.
Para hacer más eficiente el proceso, se definieron dos rutas de evaluación.
La primera permitió revisar de manera conjunta los medicamentos incluidos en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales para Niños de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y la segunda evaluar, de manera individual, aquellos medicamentos que requerían un análisis específico por no estar incluidos en esta lista o por tener indicaciones diferentes.
Esta estrategia permitió hacer más eficiente el proceso, reducir los tiempos de evaluación y priorizar los medicamentos considerados esenciales para el tratamiento del cáncer infantil, fortaleciendo el mecanismo de Usos No Incluidos en el Registro Sanitario (UNIRS).
Los usos incorporados ya se encuentran publicados en la última actualización del listado UNIRS, disponible para consulta en el siguiente enlace: www.minsalu d.gov.cohttps://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/M ET/listado-unirs-v25-06-2026.zip.
Este resultado constituye un hito, no solo porque amplía las alternativas terapéuticas para la población pediátrica con cáncer, sino también porque introduce una forma más ágil, organizada y eficiente de evaluar nuevos usos de medicamentos.
Este avance demuestra que el trabajo conjunto entre las autoridades sanitarias, las instituciones especializadas y las sociedades científicas puede traducirse en soluciones concretas que amplían las oportunidades de tratamiento, mejoran el acceso y contribuyen a proteger la salud de los niños, niñas y adolescentes con cáncer.
